La decisión del Parlamento Europeo de aprobar la nueva Directiva de la UE sobre derechos de autor el 26 de marzo de 2019 provocó grandes protestas y manifestaciones contra dicha directiva. El foco principal de estas protestas fue el artículo 17, el denominado «filtro de subida» (Upload Filter), cuyo objetivo es obligar a gigantes tecnológicos como Google, YouTube, Facebook, etc. a modificar su sistema actual de carga de contenidos para incorporar un nuevo filtro de subida, haciendo que todo contenido cargado en sus sitios pase por dicho filtro. Quienes se oponen a la directiva sostienen que este nuevo sistema de filtro de subida pondrá fin al Internet moderno tal como lo conocemos. Por otro lado, el Parlamento Europeo pretende establecer una remuneración más justa para los titulares de derechos de autor y modificar el statu quo. La justificación del Parlamento Europeo respecto de la Directiva es la siguiente:
«Actualmente, las empresas de internet tienen pocos incentivos para celebrar acuerdos de licencia justos con los titulares de derechos, porque no se consideran responsables del contenido que sus usuarios cargan. Solo están obligadas a retirar el contenido infractor cuando un titular de derechos se lo solicita. Sin embargo, esto resulta engorroso para los titulares de derechos y no les garantiza ingresos justos. Hacer responsables a las empresas de internet aumentará las posibilidades de los titulares de derechos (en particular músicos, intérpretes y guionistas, así como editores de noticias y periodistas) de obtener acuerdos de licencia justos y, por tanto, una remuneración más equitativa por el uso de sus obras explotadas digitalmente.»
Aunque los gigantes tecnológicos podrían crear sus propios filtros de subida, ya que disponen de recursos más que suficientes para ello, la nueva directiva afectará principalmente a las plataformas más pequeñas. El coste de implementar un filtro de este tipo no solo consolidará la posición de los gigantes tecnológicos en el mercado, sino que también dificultará que las plataformas más pequeñas penetren en este mercado ya monopolizado.
Otro artículo controvertido de la Directiva es el artículo 15, también conocido como el «artículo de la tasa de enlaces». Conforme a este artículo 15, los editores tienen derecho a cobrar a plataformas como Google por los fragmentos de sus noticias. En 2014, Google cerró su servicio de noticias en España debido a una obligación similar de pagar regalías a los editores españoles. Richard Gingras, vicepresidente de Noticias de Google, declaró a The Guardian que Google no descartaría cerrar Google News en los países de la UE si el Parlamento Europeo aplicaba la llamada «tasa de enlaces».
¿Cuál es el siguiente paso?
Los Estados miembros de la UE disponen de dos años para incorporar la Directiva a sus legislaciones nacionales. Habrá que esperar dos años para comprobar si el filtro y la tasa de enlaces supondrán el fin de internet tal como lo conocemos.
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Esta traducción se ofrece únicamente con fines informativos y puede presentar diferencias respecto del texto original.