Importancia de la propiedad intelectual para las startups
Para los emprendedores, registrar derechos de PI puede ser financieramente desafiante y jurídicamente complejo, especialmente durante la etapa inicial de constitución. Considerando el valor y la importancia de los activos intelectuales, es vital que toda startup cuente con una estrategia de PI para asegurar que estos activos estén adecuadamente protegidos. Esto también puede tener una influencia positiva al buscar financiación e inversores, ya que la titularidad de derechos de PI se considera uno de los activos más valiosos de las startups, y los inversores generalmente buscarán derechos de PI asegurados que puedan resultar lucrativos en el futuro. Los derechos de PI desempeñan un papel importante en la monetización de una idea y de una inversión, ya que otorgan al titular de la PI el derecho a usar exclusivamente el activo/tecnología como estime conveniente. Por tanto, una de las primeras preguntas que suelen hacer los inversores es si la startup aseguró derechos de PI para su proyecto/idea propuesta.
Identificación y priorización de derechos de PI
Para asegurar que los activos intelectuales estén bien protegidos, una startup debe primero analizar exhaustivamente su plan de negocio, estrategia y productos, e identificar de forma eficaz cada posible derecho/clase de PI que necesita registrar. Esto es crucial, ya que no anticipar un desarrollo futuro puede resultar en un derecho de PI no registrado, lo que puede provocar pérdida de beneficios de un producto específico en el futuro. Por tanto, todo posible derecho de PI de la startup debe identificarse como primer paso, y luego los más esenciales, dependiendo del presupuesto de la startup, deben protegerse como segundo paso.
Los derechos de PI se dividen en varias categorías. Algunos derechos de PI, como patentes, modelos de utilidad, marcas y diseños, deben registrarse formalmente, mientras que los derechos de PI relativos a derechos de autor, como obras artísticas y códigos fuente, pueden surgir automáticamente. Existen, por supuesto, opciones alternativas para dichos derechos de autor, en las que se dispone de un método de registro opcional conforme a la Ley, que permite a los titulares de derechos registrar obras protegidas por la Ley en el sistema registral administrado por el Ministerio de Cultura y Turismo. Sin embargo, debe señalarse que registrar simplemente un derecho de autor mediante este método no otorga un derecho sobre las obras, sino que concede al autor una ventaja frente a terceros en caso de conflicto sobre la titularidad de la obra.
Otro aspecto importante que debe tenerse en cuenta es incluir una cláusula de cesión a la empresa de los derechos de PI creados por el empleado durante el periodo de empleo. Esto es crucial, ya que la mayoría de las controversias internas relacionadas con PI surgen de productos/tecnologías desarrollados por empleados de la empresa durante su periodo de empleo. Por tanto, todos los contratos de trabajo deben contener cláusulas especiales que aseguren que cualquier producto, tecnología o idea desarrollada por cualquier empleado durante su periodo formal de empleo se considerará PI de la empresa.
Cesión de derechos de PI
La PI también puede transferirse mediante contratos de licencia. Las startups tienen la posibilidad de obtener una licencia para usar PI perteneciente a otras empresas y conceder licencias a otras empresas para utilizar su PI, lo que les permite monetizar adicionalmente sus productos/tecnología. Los contratos de licencia pueden ser exclusivos o no exclusivos por un periodo determinado y también para una región determinada. Esto es especialmente importante para aplicaciones o software desarrollados externamente por terceros, ya que el desarrollador (puede ser un contratista externo, un freelancer, etc.) adquirirá inicialmente los derechos de PI sobre la aplicación/software (por ser su desarrollador). Por tanto, en estos casos la startup debe estructurar el contrato con el desarrollador tercero para asegurar que los derechos de PI relativos a estas aplicaciones/software se transfieran del desarrollador a la startup, ya que no hacerlo puede tener graves consecuencias en el futuro en términos de titularidad y derechos de monetización.
Secretos comerciales y acuerdos de confidencialidad (NDA)
Aunque asegurar los derechos de PI es una parte crucial para proteger el futuro de una startup, los inversores también deben ser conscientes de que no toda idea y proyecto puede patentarse o registrarse de otro modo en materia de PI (ya sea porque la idea/proyecto no satisface los criterios de elegibilidad para registros de PI, o por preocupaciones de financiación/económicas). La divulgación de dicha PI no registrada, como secretos comerciales y/o know-how, puede ser muy crítica para la supervivencia de una startup, y dado que estos no pueden protegerse mediante derechos de PI, deben asegurarse en su lugar mediante acuerdos de confidencialidad y cláusulas de confidencialidad en los contratos firmados con terceros y empleados de la empresa. Las cláusulas de no competencia y no captación también son igualmente importantes; sin embargo, las startups también deben considerar las disposiciones de la Ley de Competencia al incluir estas cláusulas de no competencia en los contratos.
Conclusión
Subestimar la estrategia de PI es uno de los mayores errores que pueden cometer las startups, ya que puede tener graves consecuencias económicas. Por tanto, los registros de PI y la protección de estos derechos deben considerarse e incluirse dentro del coste de inversión inicial, y el presupuesto siempre debe tener en cuenta estos costes en la etapa inicial de constitución de la empresa. La solicitud tardía de PI puede causar un daño irreparable a la empresa, especialmente si otra parte asegura estos derechos de PI antes de que la startup pueda presentar una solicitud. Para evitar tales problemas, es extremadamente importante consultar a un profesional de PI antes de decidir la estrategia de PI de la startup.
Esta traducción se ofrece únicamente con fines informativos y puede presentar diferencias respecto del texto original.